RHYTHM & HACK

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Todo el mundo sabe que a los hackers nos gusta la música electrónica bien alta a cualquier hora del día, ¿verdad? Y las zapatillas deportivas, las capuchas, hackear a oscuras e ir a todos lados corriendo con el portátil a la espalda escapando de la policía, claro…

A la humanidad le encanta (y hasta necesita) poner etiquetas a todo, clasificar las cosas, mantener un cierto orden (o desorden ordenado, según se quiera ver).

La historia ha encasillado a los hackers como amantes de todo lo electrónico, hasta la música. Y es cierto que a una buena parte les gusta ese tipo de música, y está bien, pero hay otra gran parte amante de otros estilos musicales.

Por ejemplo, hablando con alguien sobre este artículo, me decía que cuando está programando prefiere ponerse música clásica porque le ayuda a concentrarse.

He conocido otras personas, tanto hackers como programadores, que les gustaba escuchar death-metal con auriculares porque les abstraía de todo. A mí personalmente me gusta la música rock en muchas de sus variantes.

Pero cuando estoy haciendo un pentesting o programando prefiero el silencio absoluto para poder concentrarme al máximo o, en el mejor de los casos, algo de música muy muy bajita, ya que cualquier sonido me puede desconcentrar. A otras personas en cambio les agobia el silencio y necesitan algo de sonido de fondo (aunque sea la radio, cualquier emisora, da igual) para poder llevar a cabo su trabajo.

música hacker
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Como muestra he tomado los gustos musicales de un par de compañeros, colaboradores de Sh3llCON (la más joven y el más viejete —no diré nombres para no descubrirles—), que tienen gustos muy dispares. Por ejemplo, la persona más joven de la orga hace un recorrido casi completo por todos los estilos musicales, dependiendo siempre del momento; ella misma dice que «… algunas playlists que tengo son dignas de estudio por el popurri que se junta» y no engaña en absoluto, siguiendo con su «confesión» dice: «… empezando por rock (Linkin Park, Theory of a Deadman, Skillet…), pasando por lofi radio y terminando con míticos temas de verbenas o exitos de toda la vida.«

música hacker
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El anciano de la tribu, en cambio nos cuenta sus debilidades, también en función del estado de ánimo, para venirse arriba nada mejor que «metal» (Metallica, Mägo de oz, Obús, Rammstein, …) mientras que para relajarse prefiere cosas más clásicas como el jazz (Louis Armstrong, Nina Simone, Ella Fitzgerald, Charlie Parker, Aretha Franklin, …)

música hacker

Otras en cambio necesitan algo de música relajante (ondas delta) para dormir ya que, desmintiendo otro de los tópicos de que los hackers no duermen, el descanso es necesario y la cabeza no funciona igual habiendo dormido 8 horas que 5 (sí, aunque hayas estado a punto de caer en coma profundo, son sólo 5 horas).

En cuestión musical depende del momento del día en que se encuentre uno, hay días, semanas o meses en que el estado de ánimo te pide un cierto tipo de música o al contrario, que necesites ciertas canciones o sonidos para llevarte a un estado de ánimo que te motive, que te haga sentir bien, que te ayude a concentrarte o, simplemente, que te evada del mundo.

La musicoterapia tiene un carácter científico y terapeutico, utilizándose normalmente en pacientes para muchísimos tipos de trastorno. Citando a Wikipedia: «El término musicoterapia, según La Federación Mundial de Musicoterapia, se refiere al uso de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, melodía, armonía) […] en un proceso creado para facilitar, promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. Tiene como fin desarrollar potencialidades y/o restaurar las funciones del individuo de manera tal que este pueda lograr una mejor integración intra y/o interpersonal y consecuentemente una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento.«

música hacker

Los estudios demuestran que funciona, tanto a corto plazo (1 semana) como a largo plazo (6 meses), pero si lo que queremos es influir de una forma más o menos directa en una persona, primero debemos hacer uso de nuestras habilidades de ingeniería social y averiguar (recopilación de información) qué tipo de persona es: visual, auditiva o kinestésica; si es posible alterarla utilizando simplemente sonidos y, en ese caso, cuáles, ya sea en un sentido beneficioso o malicioso (búsqueda de vulnerabilidades); y a partir de ahi elaborar nuestro «exploit», trazar un plan de ejecución (explotación) y lo más importante: definir qué queremos conseguir (post-explotación). Lógicamente, las personas auditivas responderán mejor a nuestros estímulos sonoros.

Puede que esta hipótesis resulte un poco irreal, pero imaginaos qué sucedería si durante 5 o 6 horas tenéis a vuestro compañero de trabajo (en una época pre-pandémica) haciendo las cosas que más os sacan de quicio (ruiditos, tics, música que no es de vuestro agrado…), y justo después tenéis una reunión comercial, una presentación o algún evento de vital importancia.

Obviamente es solo un ejemplo, y existirán muchísimos factores de los que dependa el éxito o el fracaso de nuestro propósito, pero de esto podemos deducir (sin ser expertos en la materia) que, de forma general, es posible influir de una forma consciente y dirigida en el estado físico, emocional y cognitivo de una persona. Por ejemplo, hipotéticamente (y digo esto porque no se ha realizado ninguna prueba para la redacción de este artículo) se podría llevar a una persona a un estado más o menos intenso de estrés simplemente utilizando ciertos sonidos y armonías de forma casi impercetible durante el tiempo necesario, que le hicieran por ejemplo tomar una decisión precipitada en un momento dado.

Lo cierto es que sobre gustos no hay nada escrito, y aunque tu profesión sea la de hacker, auditor, pentester, programador, investigador o cualquier otra, mediante la música nos «hackeamos» a nosotros mismos (o a otros, según el fin) para mantener ese estado de bienestar tan personal e intransferible.

Algunas de las imágen de este artículo son cortesía de Pixabay

Firmado: @s0nH4ck

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