APERTURAS

Este es un buen momento (tan bueno como cualquier otro) para recordar qué hace un cerrajero en este mundillo de la ciberseguridad. Ya lo dijimos en el capítulo 1 de #LaSagaDelCerrajero y lo llamábamos “seguridad perimetral”. Es sencillo, ¿dónde guardas tu ordenador o tus memorias USB o tus discos duros …?, en un cajón o un armario con llave, ¿dónde está ese armario?, en una casa u oficina cerrada con llave, ¿dónde está esa oficina?, en un edificio al que se accede desde la calle usando una llave, etc., etc., …

En esta segunda entrega de la saga vamos a hablar, muy someramente de la posibilidad de franquear esos accesos. Digo someramente porque tendremos tiempo, en entregas sucesivas, de tratar los temas más importantes, en profundidad y digo “franquear esos accesos” porque, por el método “destructivo”, no tiene porqué ser la propia cerradura la que se vea afectada. Lo entenderéis enseguida.

También aprovecho para recordar que la intención de estos artículos es que conozcas cómo lo hacen los malos para que aprendas a proteger tus bienes y/o los de tus clientes.

De lo dicho anteriormente ya se deduce que una primera clasificación será:

  • Aperturas destructivas
  • Aperturas no destructivas

Aunque en este artículo veremos los dos tipos, nuestro enfoque de futuro inmediato será hacia las no destructivas por razones obvias aunque no viene de más conocer algo sobre “las otras”.

APERTURAS DESTRUCTIVAS

Su propio nombre lo indica, se trata de aperturas en las que no prima “salvaguardar” nada, son aperturas en las que no importa romper y que tampoco importa hacer mucho ruido para conseguir desbloquear el acceso.

Para conocer este tipo de aperturas será suficiente con que repasemos las herramientas manuales más utilizadas. Digo manuales para no tener que mencionar retroexcavadoras, explosivos, ni nada parecido.  XDDD

Vamos a empezar con una herramienta “contundente”, una herramienta con la que se puede “abordar” la hoja de la puerta, el cerco o marco o el propio muro. Si sólo tocase el muro estaríamos hablando de un butrón, pero eso no tiene nada que ver con lo que aquí queremos tratar. Estamos hablando de la MAZA, que no es un señor grande y verde dicho en andaluz, sino una herramienta pesada, con cabeza de metal y mango de madera, usada para romper y/o derribar cualquier barrera. No creo necesario explicar aquí su funcionamiento.  😉

Otra herramienta muy utilizada en las aperturas destructivas es la PATA DE CABRA. Se trata de una gruesa barra de acero, con forma acodada y puntas aplastadas, que se usa principalmente para “atacar” la hoja de la puerta y el cerco o marco. Es más silenciosa que la maza pero no es fácil usarla sin hacer ruido suficiente como para ser descubiertos. En este mismo orden de trabajo también se usan a modo de palanca grandes destornilladores que asustarían a cualquiera.  XDDD

En este punto considero necesario comentar un par de asuntos sobre la estructura de la puerta. Por partes, desde el centro hacia fuera encontramos la hoja de la puerta (elemento batiente), el cerco, el precerco y el muro.

Todos los elementos que hemos mencionado son visibles a simple vista excepto el precerco o premarco. Os dejo una definición de precerco extraída del portal de Construmática ( https://www.construmatica.com/construpedia/Precerco ).

El premarco o precerco es un elemento que va recibido directamente al tabique a través de garras para su fijación al mismo. Su empleo no es obligatorio aunque si recomendable.”

Hay que entender que la fijación de ese precerco al tabique o muro es importantísima pues de ello depende una gran parte de la solidez de nuestro sistema de seguridad perimetral.

La hoja de la puerta va fijada al marco por las bisagras, el marco o cerco va fijado al precerco por tornillos y el precerco va fijado al muro por las “garras” y mortero de obra.

Podemos aprovechar para recomendar algunas mejoras en el sistema de fijación de estos elementos. Por ejemplo, para que la hoja de la puerta sea más solidaria al marco es recomendable disponer de unos “tetones” que encajen y fortalezcan ese punto.

También podemos colocar unos tornillos largos (30cm aprox.), que unan el cerco con el precerco y con el propio muro, haciendo solidarios los tres elementos.

Es muy muy importante entender que la seguridad total no existe, lo que se pretende, poniendo cuidado en fortalecer todos estos elementos, es retrasar la entrada de los malos el mayor tiempo posible dando con ello oportunidad a que sean descubiertos antes de conseguir su propósito.

Hasta aquí los posibles “ataques” al muro, al cerco o a la hoja de la puerta. Ahora vamos a ver las herramientas utilizadas para aperturas destructivas pero que afectan a la propia cerradura.

La primera de las herramientas que veremos es el TALADRO. Se usa para destruir los pernos y/o contrapernos, que son los elementos que bloquean el giro del cilindro permitiendo actuar sobre la cerradura. Aquí os mostramos un taladro profesional y un cilindro taladrado. Aunque se coonsidera una apertura destructiva pues destroza el cilindro (también llamado bombín), es la que menos destrozos y costes supone pues sólo afecta a la pieza del sistema más fácilmente sustituible.

La siguiente herramienta es el EXTRACTOR de cilindros. Se trata de un dispositivo que extrae, literalmente, el cilindro de la cerradura, rompiendo todo a su paso. Lo primero que se destroza es el cilindro pues hay que introducir un tornillo de una aleación y forma especial en el propio bocallave, sobre ese tornillo se coloca una especie de “campana” metálica y por último se ejerce fuerza de giro sobre una tuerca que arranca el cilindro de su lugar rompiendo para ello el bombillo, la propia cerradura e incluso la hoja de la puerta si fuese necesario.

Por “casi última” herramienta para las aperturas destructivas vamos a ver el CASCANUECES. Se trata de una barra que en uno de sus extremos tiene una presa que permite fijar la barra al propio cilindro y que una vez solidaria barra y cilindro es fácil hacer palanca para que el cilindro parta por su parte más débil, la zona del hueco para el tornillo que lo fija a la cerradura.

Y decía que se trataba de la “casi última” herramienta por dos motivos, el primero es que la misma función que el “cascanueces” aunque con un poco más de esfuerzo, la puede cubrir un “alicate de presión” también conocidos como “pico de loro”.

El segundo motivo es  quiero mencionar, volapluma, otros elementos de apertura destructiva como pueden ser los arietes, dispositivos neumáticos, etc. La lista sería tan extensa que nos llevaría varios artículos del blog sólo enumerarla y no aportaría valor alguno al artículo.

APERTURAS NO DESTRUCTIVAS

Aquí empieza a complicarse la cosa porque para ver con cierto detalle todas las técnicas que queremos mostrar en el blog (Ganzuado —picking, lifting—, Raking, Arrastre —gorjas—, Bumping, Impresión, Autoimpresión, Bypass —Shimming, Uñas/cuñas, Micas—, Bypass picking, etc.), decía que para ver esas técnicas con cierto detalle es imprescindible saber cómo funciona una cerradura y un cilindro para luego conocer por qué las podemos abrir sin su llave y por último, las propias técnicas.

Vamos a abordar aquí el primero de los objetivos, saber cómo funcionan una cerradura y un cilindro.

¿Cómo funciona una cerradura?

Lo primero hay que conocer la diferencia entre cerradura y cilindro. La CERRADURA es el mecanismo que, desplazando determinadas pieza (palancas, pestillos, etc.) bloquea la apertura de la puerta.

El CILINDRO es el mecanismo que se introduce y fija a la cerradura y que permite, mediante el giro de la llave correspondiente, ejercer la fuerza necesaria a la cerradura para desplazar los mecanismos de bloqueo de la puerta (palancas, pestillos, etc.).

Las actuaciones que vamos a ver en próximos artículos se centran sobre el cilindro y sus componentes. Vamos a verlos en la imagen de la sección de un cilindro y en los párrafos siguientes.

Embrague: cumple dos funciones, identifica que la llave está metida y además permite accionarlo (abrir) por el otro lado del cilindro.

Leva: transmite el giro de la llave (del rotor realmente) a los mecanismos de la cerradura.

Rotor: Se trata de un cilindro metálico (habitualmente de latón) con huecos para recibir la llave y alojar los pernos.

Pernos, pines, pitones: Pernos en España, pines en países anglófonos y pitones en países sudamericanos. Son las pequeñas “trabas o bloqueos” que impiden que el cilindro gire a menos que se haya introducido la llave adecuada. El sistema completo de trabas lo forman los pernos, los contrapernos y los resortes o muelles.

Troneras: son los huecos cilíndricos que alojan y por los que se mueven los resortes, contrapernos y pernos.

Tambor o cuerpo: es la parte más exterior del cilindro y que aloja todos los elementos mecánicos del mismo.

Y ahora sí, … ¿cómo funciona un cilindro?

Aunque más adelante lo explicaremos con más detenimiento, valga esta imagen animada para tener una primera aproximación al funcionamiento interno de un cilindro.

En próximos artículos veremos porqué podemos abrir un cilindro sin su llave y las técnicas más habituales.

DISCLAIMER

  • Todo el contenido de este artículo se transmite con fines divulgativos y educativos
  • En Sh3llCON no nos hacemos responsables por el uso que se dé del conocimiento adquirido por la lectura de nuestras publicaciones
  • Toda la información obtenida debe usarse con fines éticos y debidamente autorizados
  • El hecho de saber vulnerar la seguridad no nos da derecho a vulnerarla
  • La frontera entre “legal” e “ilegal” es una línea tan fina que será difícil saber que estamos rebasándola. Te rogamos prestes absoluto respeto por los sistemas ajenos.

Con la colaboración de Iker Catalán (perito cerrajero forense  –  www.cerrajeriaforense.com  –  twitter.com/IkerLab )

La imagen de cabecera se ha compuesto con una foto cortesía de Pixabay